
En el marco de la Semana de los Pueblos Originarios, que se conmemora del 19 al 25 de abril, el presidente de la Comuna de Margarita, Ariel Bolaño, destacó el proceso de transformación de la Comunidad Aborigen Mocoví Camí Iava de Paraje El Toba y puso en valor el trabajo de sus propios referentes. Su mirada aporta un enfoque institucional sobre el desarrollo, la integración y los desafíos actuales.
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En ese sentido, Bolaño planteó que el rol del Estado no debe ser centralizar decisiones, sino actuar como nexo y facilitador para que el asentamiento pueda desarrollarse por sí mismo. Enfatizó la importancia de generar herramientas y abrir oportunidades, con el objetivo de avanzar hacia una mayor independencia y remarcó clave mejorar el acceso al lugar, ya que el aislamiento que generan los caminos de calzada natural limita la integración, un aspecto que también forma parte del proceso de valoración y respeto hacia la comunidad.
La Comunidad Aborigen Mocoví Camí Iava tiene su origen en 1974, cuando Roberta y Silvano Vázquez llegaron a la zona tras un largo recorrido en busca de trabajo y un lugar donde establecerse. Guiados por sus saberes ancestrales, identificaron la importancia del Arroyo El Toba para la subsistencia y decidieron asentarse allí, resistiendo aun intentos de desalojo. Con el paso del tiempo, y tras años de lucha, en 1989 lograron acceder a tres hectáreas de tierra, dando un paso clave hacia el arraigo definitivo.
El camino institucional avanzó con la inscripción en el Registro de Comunidades Aborígenes de la Provincia de Santa Fe en 2011, la obtención de la personería jurídica y, en 2015, la escritura de las tierras. Más adelante, en 2019, se creó la bandera como símbolo de identidad. En la actualidad, Camí Iava profundiza esa trayectoria, preserva su cultura y se proyecta hacia el futuro, aunque con un desafío central: la falta de espacio territorial frente al crecimiento de las familias.



