
El juicio por el crimen de Ariel Andrés Aguirre comenzó hoy martes 15 de septiembre en los Tribunales de Vera, esta vez con Alexis Javier Franco presente en la sala, luego de que ayer la falta de su traslado obligara a suspender el inicio. Fiscalía y querella pedirán 21 años de prisión para Franco y 4 años y 6 meses para Jésica Belén Morales. La defensa de Franco buscará una pena menor, mientras que la de Morales, integrada por Matías Daruich y Estefanía Bournissent, sostiene que no cometió encubrimiento.

El fiscal Juan Sebastián Marichal anticipó que durante el debate buscará demostrar que Alexis Javier Franco fue el autor del homicidio de Andresito y que, posteriormente, trasladó el cuerpo en el automóvil de la víctima hasta la zona de Campo Consejo, donde el vehículo fue incendiado. Respecto de Jésica Belén Morales, aclaró que no le atribuye participación en el homicidio, sino una conducta posterior que encuadra como encubrimiento, al sostener que habría auxiliado a Franco y colaborado en la desaparición de rastros.
La querella, representada por los abogados Ariel Williambi y Aníbal Zuppel, acompañó la teoría de la Fiscalía y puso especial énfasis en la muerte de Ariel Andrés Aguirre, de 27 años, y en las circunstancias posteriores al crimen. En representación de sus padres, sostuvo que las pruebas permitirán arribar a una sentencia condenatoria y ratificó el pedido de 21 años de prisión efectiva para Franco y 4 años y 6 meses para Morales. Al fundamentar su pretensión, reclamó la “máxima pena posible”.
Durante su alegato de apertura, la defensa de Franco sostuvo que buscará una morigeración de la pena y planteó la necesidad de determinar cuáles fueron las motivaciones y circunstancias que llevaron al acusado a reaccionar de esa manera. “¿Cuáles fueron los motivos? ¿Por qué ocurrieron estos sucesos?”, interrogó ante el Tribunal, antes de cerrar con una de las expresiones de mayor impacto de su exposición: “Acá hay dos muertos. Acá se perdieron dos vidas, no una”, en referencia a Aguirre y a los años que Franco podría pasar en prisión.
En cuanto a Jésica Belén Morales, su defensa sostuvo que no cometió encubrimiento y que terminó involucrada en la causa por acudir a hacerle un favor a Franco, con quien mantenía una amistad, sin conocer lo que había ocurrido. Matías Daruich la describió como “una buena persona, una persona amable, amistosa” y señaló que buscarán demostrar durante el juicio que es inocente y que su accionar, lejos de obstaculizar la investigación, contribuyó a su esclarecimiento.
Por convenciones probatorias acordadas entre las partes, algunos de los testimonios inicialmente previstos no serán recibidos. Luego comenzó la producción de la prueba testimonial: los primeros en declarar fueron Ramona Santillán, madre de Andresito, y Sebastián Krumbein, por entonces jefe de la Comisaría IV de Margarita, respectivamente.

