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Santa Fe

Santa Fe Business Forum, una plataforma de crecimiento para un emprendimiento apícola de Ceres

El acompañamiento del Ministerio de Desarrollo Productivo a través de sus diversos programas permitió a Bee Natural desarrollar una línea de productos con apitoxina, consolidando un proyecto con agregado de valor y estrategia comercial. Fue clave el encuentro de comercio exterior de la provincia, que este año tendrá su tercera edición entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre.

El Santa Fe Business Forum, impulsado por el gobernador Maximiliano Pullaro a través del Ministerio de Desarrollo Productivo que conduce Gustavo Puccini, da frutos en el entramado productivo santafesino. Un ejemplo de ello es Bee Natural, una empresa de Ceres con más de 15 años de trayectoria apícola que, tras su participación en la primera edición del evento internacional, transformó una producción incipiente de apitoxina -veneno de abeja- en un producto con agregado de valor. Vale recordar que la tercera edición del Santa Fe Business Forum 2026 será del 31 de agosto al 4 de septiembre en Rosario, con actividades también en la ciudad de Santa Fe, y reunirá a más de 250 compradores internacionales de 50 países junto a unas 1000 empresas oferentes.

Puccini, sostuvo que el caso de la empresa de Ceres “muestra cómo la articulación entre el Estado, el conocimiento científico y el sector productivo puede generar procesos concretos de innovación, diversificación y agregado de valor en origen, potenciando emprendimientos locales con nuevas oportunidades de desarrollo”.

Juan Dukart, titular de Bee Natural, destacó que “el impulso se consolidó en el Santa Fe Business Forum, donde a través de las reuniones comprendimos que los compradores buscaban un producto elaborado. A diferencia de las grandes ciudades, en el norte no siempre tenemos acceso a estas herramientas; esta vinculación nos dio el empujón para dejar de ser solo productores primarios”.

Políticas públicas para el desarrollo productivo

El secretario de Cooperativas, Mutuales y Emprendedurismo, Gonzalo Toselli, explicó que el proceso con Bee Natural surgió en la Mesa Local de Sinergia Colaborativa de Ceres, donde se detectó su potencial y se decidió acompañar con el componente de Asistencia Técnica para la Innovación Productiva. “El programa cuenta con un registro provincial de más de 200 especialistas; en este caso, la doctora en Ciencias Agrarias y bióloga Luciana Bollati acompañó a la empresa en el diseño de nuevos productos y luego fue incorporada a su staff”, señaló.

“A partir de esa asistencia, lograron obtener todas las habilitaciones necesarias para comenzar a producir y ya cuentan con el desarrollo de la marca, el packaging y toda la estrategia comercial. Además, con un crédito de 12 millones que ayudamos a gestionar a través del programa Santa Fe Activa, con el Banco Coinag, avanzaron en la primera producción, agregó.

“El trabajo con nuestra coordinadora, Luciana, fue determinante para armar el proyecto y la planificación. Para los emprendedores, esto permite abrir la cabeza y ver aspectos que el día a día no te deja ver. A través de reuniones y contactos, trazamos un plan de trabajo que hoy estamos cumpliendo”, indicó Dukart.

“También participamos de In Company y esa articulación con las distintas áreas y programas del Ministerio nos permitió avanzar para concretar nuestro sueño de darle valor agregado a la apitoxina”, añadió.

Acompañamiento estratégico

A partir de un relevamiento, identificando competidores, oportunidades comerciales y nichos de mercado, se evaluaron distintas alternativas de desarrollo -jabón artesanal, gel antiinflamatorio, crema corporal y crema facial- y, tras analizar costos, demanda, regulaciones y rentabilidad, se definió avanzar con una crema facial bio-regeneradora con apitoxina, por su mayor potencial de agregado de valor.

La coordinadora Luciana Bollati aseguró que “es muy bueno poder articular el conocimiento científico-técnico con empresas que carecen de esa área. Eso es lo que me permitió Sinergia, conectar con Juan y transformar una idea mínima en este gran proyecto. Complementarse con las herramientas públicas para darle potencial comercial es extraordinario y, además, este tipo de programas genera una red de contactos que una empresa, por sí sola, difícilmente podría obtener”.

La asistencia técnica también permitió abordar uno de los principales desafíos del proyecto: el marco regulatorio. Luego de varias consultas, se seleccionó un laboratorio habilitado para tercerizar la producción y se avanzó en los aspectos vinculados al registro de marca, el desarrollo del packaging y la estrategia comercial.

Sobre este trayecto, indicó que “tuvimos que hacer toda una investigación de mercado, ver qué productos se podían generar a partir de esa materia prima y cuáles eran los que por ahí tenían mayor salida al mercado.

Mi rol fue el de buscar esas alternativas y cuando decidimos hacer la crema vino todo el otro proceso; tuvimos que tercerizar para que se produzca en un laboratorio habilitado por Anmat, lo que también significó una búsqueda muy rigurosa”.

Por último, como parte del proceso, se establecieron vínculos con especialistas en regulación sanitaria, universidades, potenciales inversores y organismos públicos para fortalecer el proyecto y elaborar su plan de negocios.