El senador Osvaldo Hugo Segundo Sosa cerró su participación como convencional constituyente en la reforma de la Constitución de Santa Fe, con un fuerte mensaje político y una postal cargada de ternura: la firma final acompañado por su nieta Anita.
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La jura de la “Constitución del 25” tuvo lugar ayer 12 de septiembre en la explanada de la Legislatura. Allí, el Dr. Osvaldo Sosa, rubricó el texto fundamental abrazado a su nieta, en un gesto que simbolizó la herencia y el compromiso con las futuras generaciones. “Me voy satisfecho, logramos bastante”, dijo horas antes en una entrevista.
“La verdad que son muchas (sensaciones). Mucho orgullo de haber estado acá, mucho trabajo por haber buscado todos los consensos posibles”, expresó Sosa antes de la jura. En diálogo con la prensa, resaltó su perfil de diálogo y cercanía: “No quedó nadie con quien no me hubiera sentado a charlar… hablé poco en los plenos, pero hablé mucho con todos los convencionales”.
Su paso como reformador se inició el 14 de julio con un firme “¡Sí, juro!”, que marcó el comienzo de un proceso histórico. Fue elegido presidente provisional de la Convención, y junto a su bloque Más para Santa Fe renunció a la dieta como convencional, destacando la voluntad de servicio. También celebró la inclusión de una cláusula trascendental: que la Caja de Jubilaciones de Santa Fe permanezca intransferible a la Nación, garantizando autonomía y defensa de los trabajadores.
El legislador hizo hincapié en la participación de entidades y organizaciones verenses, cuyos asesores aportaron propuestas en áreas como Ambiente, Discapacidad, Educación, Jubilaciones y Pensiones, Pueblos Originarios, Seguridad y Derechos Digitales. “Cada aporte fue entregado a la Convención para su análisis y sirvió en la redacción de la nueva Carta Magna”, subrayó, poniendo en valor la voz del norte provincial en el proceso.
La postal más emotiva llegó en la firma final, cuando rubricó la Constitución acompañado de su nieta Anita. La escena significó no solo el cierre de una etapa institucional, sino también la mirada de los abuelos, donde habita la expresión más pura de un amor incondicional. En la explanada estuvieron presentes, entre otros, el padre Pepi (Jorge Luis Duarte Paz), cura párroco de Margarita, y Verónica Catoti, cacique de la comunidad aborigen mocoví Cami Aiva de Paraje El Toba. “Con esta nueva Constitución garantizamos más democracia, más paz y más justicia social”, aseguró Sosa con emoción.




